Cristo acoge a los Justos, que son conducidos a través de la puerta estrecha, en tanto que los Malditos (arriba a la izquierda) son devorados por monstruos (compare esta representación con la de la bailarina justo debajo, en el registro inferior). Estos personajes desnudos representan las almas de los difuntos.

Nótese el simbolismo visual de esta escena: el «orden» (los Justos) por oposición al «desorden» (los Malditos).

La «blancura» del alma (los Justos) que contrasta con el tinte cerúleo de los Malditos.

La «grandeza» y el «primer plano central» de los Justos.

 

Localización: Muro Norte arriba a la izquierda